Los meses de invierno requieren una atención especial al usar un coche eléctrico. El frío no solo reduce la autonomía, sino que también afecta al proceso de carga. Aquí tienes algunos consejos para usar tu VE de forma inteligente en invierno.
1. Sensibilidad de la batería:
Las baterías de los VE son sensibles al frío. A bajas temperaturas, las reacciones químicas se ralentizan, lo que provoca una carga más lenta y una menor autonomía. Esto es especialmente notable si el coche ha estado toda la noche a la intemperie con frío.
2. Precalienta el coche:
La mayoría de los VE tienen una función de precalentamiento. Conviene precalentar el habitáculo y la batería mientras el coche está cargando (cuando recibe corriente del cargador), para que la energía no se tome de la autonomía.
3. Carga por la noche, pero no dejes que se descargue por completo:
En invierno no es recomendable dejar que la batería baje al 0 %, ya que el frío dificulta su recarga. Lo ideal es mantener siempre el nivel de carga entre el 20 % y el 80 %.
4. Espera una carga más lenta:
En invierno la velocidad de carga puede reducirse, especialmente si la batería está fría. Los cargadores rápidos DC también reducen la potencia por motivos de protección.
5. Reduce el consumo:
Usa los asientos calefactados o el volante calefactado en lugar del aire acondicionado, para que la autonomía se reduzca menos.

