Cuando llega el segundo coche eléctrico, la carga se convierte en una cuestión de logística familiar. El cable debe llegar cómodamente a ambos vehículos y los dos tienen que estar listos por la mañana para sus respectivos trayectos. Para conseguirlo, no basta con sumar la potencia máxima de los dos cargadores.
Un punto de partida mejor consiste en anotar por separado, para cada coche, cuándo llega, cuándo sale y cuánta energía debe reponer hasta entonces. Con esos datos podrás diseñar durante el estudio cómo compartir la capacidad de la vivienda disponible para la carga.
Detrás de la cifra total hay dos plazos
Supongamos que el primer coche necesita 12 kWh y el segundo, 24 kWh, medidos en el cargador. El total de 36 kWh es un dato útil para dimensionar el sistema, pero no indica cuándo debe estar listo cada coche.
Si ambos permanecen conectados durante ocho horas, haría falta una potencia compartida media de 4,5 kW para suministrar toda la energía. Sin embargo, esta cifra no puede trasladarse directamente a un ajuste de la instalación. El funcionamiento también depende de la corriente mínima de carga de los coches, de su número de fases y de sus distintos tiempos de estacionamiento.
Además de un día laborable normal, conviene planificar el caso en el que uno de los coches salga excepcionalmente temprano. Puede que la capacidad total baste para toda la noche y que, aun así, esa salida temprana requiera atención específica.
¿Qué comparten dos Zaptec Go?
El fabricante admite hasta tres unidades Go o Go 2 en una misma instalación doméstica. Los cargadores distribuyen entre sí la corriente disponible a través de la nube; para ello deben pertenecer a la misma instalación.
En un sistema Home de este tipo, los cargadores disponen en conjunto de un máximo de 32 A; en una instalación trifásica, por cada fase. El fabricante contempla una corriente mínima de carga de 6 A. Si no hay corriente suficiente para que ambos coches carguen simultáneamente, puede que uno tenga que esperar. La guía del fabricante sobre la instalación de varios Go resume las reglas de reparto.
Para que el sistema también tenga en cuenta los demás consumos de la vivienda, se necesita una conexión de medición independiente. Los dos cargadores pueden convivir con el resto de los consumos domésticos si, conjuntamente, no absorben más corriente de la disponible para la carga.
Una tarde en la que también ayuda la hora de llegada
En nuestro ejemplo, ambos coches cargan en tres fases y disponen conjuntamente de 16 A por fase, es decir, una potencia nominal de 11,04 kW, que consideramos constante. El primer coche llega a casa a las 18:00 y sale a las 04:00; necesita 12 kWh. El segundo llega a las 20:00, sale a las 07:00 y necesita 24 kWh.
El primer coche se conecta al llegar. A 11,04 kW, los 12 kWh pueden suministrarse en aproximadamente 1 hora y 5 minutos, por lo que la cantidad prevista podría estar lista hacia las 19:05. En el ejemplo, el coche deja de cargar entonces, al alcanzar el objetivo configurado en el propio vehículo. Cuando llega el segundo coche, puede utilizar toda la corriente disponible. Para suministrar 24 kWh hacen falta aproximadamente 2 horas y 10 minutos, por lo que podría estar listo hacia las 22:10.
Aquí se aprecia con claridad la comodidad de disponer de dos cargadores: el primer coche puede permanecer conectado en su plaza. A su vez, quien conduce el segundo puede empezar a cargar en la suya sin tener que cambiar el cable de sitio ni mover los coches.
¿Qué ocurre si llegan a la vez?
Con la misma corriente total, si ambas cargas empiezan a la vez, un reparto equitativo supondría 8 A por fase, es decir, unos 5,52 kW para cada coche. El primer objetivo de 12 kWh se alcanzaría en aproximadamente 2 horas y 10 minutos. Durante ese tiempo, el segundo coche también recibiría 12 kWh.
Si el primer coche se detiene al alcanzar el objetivo configurado, los 12 kWh restantes del segundo podrían suministrarse con la potencia liberada en 1 hora y 5 minutos más. Ambos podrían estar listos en unas 3 horas y 16 minutos.
Son ejemplos ideales calculados con potencia constante. En la práctica, el comportamiento de los coches y el consumo de la vivienda pueden modificar los tiempos. La energía medida por el cargador tampoco es idéntica a la que queda almacenada en la batería.
Adapta la carga a la salida más temprana
El reparto de corriente del fabricante no implica por sí solo que el sistema sepa qué coche saldrá antes. Esto debe resolverse mediante la rutina diaria o con un sistema de control adecuado y documentado.
Si el primer coche tiene que salir ya a las 21:00, conviene empezar a cargarlo en cuanto llegue. Si no es posible, comprueba de antemano si con el reparto compartido también alcanzará la carga necesaria. Reserva tiempo suficiente para el coche que salga antes.
Si los dos coches no cargan con el mismo número de fases, sus potencias de carga pueden ser distintas aunque la corriente por fase sea idéntica. Por eso, el plan de instalación debe incluir los datos exactos de carga en corriente alterna (CA) de ambos vehículos.
Reproduce también el día a día en las plazas de aparcamiento
Aparca como lo haces los días laborables. Comprueba dónde está la toma de carga, por dónde pasa el cable y si cualquiera de los coches puede salir de manera independiente. Para la comodidad diaria, esto es tan importante como los cálculos.
Después, anota la energía que necesita cada coche y sus horas de llegada y salida. Durante el estudio, pregunta también cómo puede cargarse a tiempo el vehículo que sale antes mediante el reparto de corriente compartida. De este modo, los dos puntos de recarga podrán integrarse en una rutina familiar bien planificada.
Elijamos conjuntamente un sistema de carga para los dos coches
En la página de contacto, indícanos los modelos de los dos coches, las horas habituales de llegada y salida y las intensidades del interruptor general. Con esos datos te ayudaremos a elegir una instalación Zaptec adecuada para ambos vehículos.

